sábado, 13 de junio de 2009

trabajar en valencia ...cuesta un ojo de la cara...o un brazo


Foto: Panadería Hermanos Rovira en Real de Gandía (Diario Público –Alberto Saez–)

esta es una breve reseña del sucesos:....

Trabajador boliviano pierde un brazo en su puesto, el empresario le deja a 200 metros de la puerta del hospital y tira su brazo a la basura....gracias hermanos Juan,Raúl y Javier Rovira de HORNOS ROVIRA SAFOR SOCIEDAD LIMITADA de Real de Gandia!!!

las máquinas de la panificadora en las que trabajaba se les habían anulado los dispositivos de protección

El resto de los equipos también contaban con "importantes deficiencias" al haberse retirado las protecciones. Y la empresa presentaba un "pésimo estado del sistema eléctrico", especialmente en lo referente a la instalación eléctrica principal, y las condiciones higiénicas también eran "pésimas".

La Inspección realizó una primera visita el 28 de mayo, tras el suceso, y la cerró. La inspección de ayer, mucho más exhaustiva, sirvió para comprobar que sólo había dos personas dadas de alta en la Seguridad Social: los hijos del dueño del Horno Rovira Safor S. L., Juan Rovira. La familia, muy conocida en la localidad, regenta, además, un horno tradicional a pocos metros del Ayuntamiento

Valencia.- Juan, Javier y Raúl Rovira, más conocidos como 'Los Veneno', tiraron el brazo de un empleado que sufrió un accidente laboral a la basura.

Los veneno seguían un patrón de trabajo estricto e inalterable impregnado de un destello de caciquismo difícil de comprender en los tiempos que corren. Echaban muchas horas a la panificadora industrial que regentan en Real de Gandía (Valencia) a costa de exprimir al máximo a sus trabajadores.

No pagaban buenos sueldos (700 euros por 12 horas diarias) y aprovechaban el interés de los inmigrantes indocumentados para intentar que trabajaran gratis. No querían ni oír hablar de hacerles contratos amparándose en la época de crisis.

Así se las gastaban Juan, Javier y Raúl Rovira, más conocidos como 'Los veneno', los empresarios que tiraron a la basura el brazo de Franns Rilles, después de que una de las máquinas del negocio se lo arrancara de cuajo

El clan de 'Los veneno' despierta halagos y críticas por igual. «Son unas ratas de cuidado, de lo peor que he visto. Cuando abrieron la panificadora se engancharon a mi generador y estuve pagando un porrón de luz hasta que me di cuenta. Dejaban siempre todo lleno de basura», denuncia un trabajador de una empresa colindante

pero!! ..atentos a lo que dice esta vecina:«Son las mejores personas que hay en el pueblo. Trabajadores de toda la vida», responde otra vecina, quien atribuye que se deshicieran del brazo a «los nervios del momento»...esooo señora así me gusta, faltaria más!! estos son trabajadores y lo demas son tonterias...


CCOO PV denuncia ante la Inspecció de Trabajo y ante la Fiscalia a la panificadora Horno Rovira SL por vulneración de la LPRL


Un trabajador inmigrante, de 33 años, que perdió el brazo izquierdo con una máquina de amasar en una panificadora del polígono Real de Gandia (Valencia) el pasado 28 de mayo denuncia que fue abandonado por su jefe unos 200 metros antes de llegar al hospital porque carecía de contrato de trabajo y no estaba dado de alta en la Seguridad Social.

El joven, Franns Melgar Vargas, de origen boliviano, que afirma encontrarse "bien" y sin "miedo" a su jefe, llevaba trabajando en este empresa de Gandia algo más de un año y medio, sin contrato de trabajo, al igual que el resto de los compañeros, según denuncia su hermana, Silvia, en declaraciones a Europa Press.

Mucha sangre perdida

En el momento del accidente, el joven intentaba "hacer su faena, como todos los días", según comenta Silvia, ya que se encontraba amasando 40 kilogramos de harina y, cuando se le cayó una bolsa, se le quedó enganchado el brazo izquierdo en la máquina. Según su hermana, "perdió el brazo, pero la máquina podía haberle tragado si no la hubiera apagado".

Tras el incidente, el jefe del joven lo subió a su vehículo para llevarlo al Hospital San Francisco de Borja de Gandia, aunque unos 200 metros antes de llegar, le obligó a bajar y lo abandonó en plena calle, "mientras perdía mucha sangre". La hermana afirma que el empresario se comportó de esta manera porque "no tenía permisos ni licencias" y, además, "tenía a sus trabajadores sin contrato, sin papeles".

Un viandante fue el que ayudó al joven a llegar al servicio de urgencias del centro sanitario, y una vez allí los médicos se pusieron en contacto con el cirujano Pedro Cavadas y su equipo para ver si le podían reimplantar el brazo.

Dudas sobre un posible trasplante

Por este motivo, los facultativos trasladaron al joven hasta el Hospital Virgen del Consuelo de Valencia, donde el doctor Cavadas no pudo hacer nada por reimplantarse el brazo, puesto que éste "se encontraba en muy mal estado, ya que los empresarios, tras lo ocurrido, lo tiraron a un contenedor", según ha denunciado la hermana de la víctima, que también ha recordado que "limpiaron todo para no dejar restos de nada".

Cuando uno es valenciano, como es mi caso, casi se avergüenza de serlo ante el comportamiento de mis paisanos en los últimos tiempos. Recientemente se ha podido constatar la complicidad en la imputación judicial a hombres como Camps, Fabra Costa etc. por parte de varios millones de los habitantes de la Comunidad valenciana en las recientes elecciones, o lo ocurrido en Burriana (Castellón) donde un empresario llevó a la plaza de toros al mitin de Rajoy a 40 emigrantes con el señuelo de darles posteriormente un trabajo en la campaña de ajos. Cosa que luego quedó en agua de borrajas. Estas actitudes de mis paisanos son motivo más que suficiente para sacudirse las zapatillas –como hizo San Vicente Ferrer– y no volver a pisar la tierra donde nació... heee!! bueno hombre no sera para tanto, despues de todo gracias a ellos yo puedo seguir existiendo entre vosotros ... recordadme siempre..yo, Diablo

fuentes: El Pais, El Mundo, las Provincias, web de CC.OO.,Europa Press, crónica de Aragón.